Ir al contenido principal

Sin título

Hay ocasiones donde quiero expresar tantas cosas, ya que existen muchas otras que siento y no sé por donde comenzar, y es ahí donde me surge la necesidad de tener algún confidente que solo escuchara lo que tengo que decir sin rebatir, ¿por qué sin rebatir?, porque existe una alta probabilidad que no llegase a entender siquiera una milésima parte de mis palabras, es por eso que una hoja de papel aliada de tinta resulta la mejor de los oyentes, siempre dispuesta a recibir cada uno de mis pensamientos, sentimientos y palabras a veces ahogadas en un rincón de mi ser, y no importa si mis ideas no tienen sentido o una correcta secuencia, jamás seré juzgada por eso, su misión la cumple: recibir el desahogo sin refutar.

Ciertas cosas en mi vida se han convertido en una constante, hay momentos donde siento que me encuentro parada frente a una estampida de caballos que por más fuerte que tiren de mi rienda no me logran mover del mismo lugar, siempre me resisto, y hay otros que quiero terminar con la resistencia y simplemente dejarme llevar hacia otro punto, o solo cortar la rienda y liberar a la estampida y a mí, y es que no me quiero mover de allí, pero tampoco me quiero quedar como estoy, si, es confuso lo que digo, pero es real, amo lo que soy y lo que tengo pero a veces siento que es difícil conservarlo, y es que no solo depende de mí, es un todo.

Es difícil saberte acompañada pero a la vez sola.
Es difícil sentirte incomprendida y juzgada: no ser suficiente.
Aún no tengo muchas respuestas y no sé si algún día las tendré.
Hay días que siento ansiedad y temor.
Hay días que me siento perdida y sin rumbo.

Soy una mezcla de sensaciones, vivencias, ideas, historias, pensamientos, acciones, palabras...

Pero finalmente lucho día a día por lo que quiero o creo querer, camino el mismo sendero que todos bajo mi propia visión y perspectiva, no importa hacia donde dirija mi mirada, o hacia donde vaya, o como me sienta, sé que siempre me encontraré a mí misma, ya sea a la vuelta de la esquina o unas cuantas cuadras después. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tiempo

A través de mi vida, he sido capaz de mirar con otros ojos lo que antes miraba casi de forma fugaz, sin darle la importancia que se merece, sin darme cuenta verdaderamente, el precio incalculable de algo intangible, pero en sumo grado valioso, algo que en un abrir y cerrar de ojos, se escapa de a momentos, para nunca más volver: el tiempo. Los segundos, tal vez, para muchos, son nada, son un puñado de diminutos instantes que, no tienen ningún significado, ningún propósito, y bueno… ¿qué más da? arrojarlos por el borde de lo perdido e insignificante, cuando en nuestro diminuto existir tenemos falsamente la certeza de que, en lo futuro, contaremos con muchos más; quizás tengas esa maravillosa buena fortuna, quizás no. El tiempo desenvuelto en momentos… segundos en los cuales podemos sentir como nuestra, la risa inundada de felicidad de nuestros hijos, las largas platicas con amigos que nos reintegran al camino, el maravilloso tiempo bebiendo una taza de café con nuestros...

Sigue caminando

Siempre creí en mis sueños, en cómo es que las cosas “debían” ser, cómo es que después de la “a” sigue la “b”, que “después de la tempestad viene la calma”, y que 1 y 1 son 2. Un día… aparece aquella singular fachada contorneada con pinceles en diversos tonos, con sombras peculiares y destellos que me indican lo contrario. Ella, petulante, asume que las cosas nunca son como deben ser, que después de la “a” sigue la “e”; que después de la tempestad no siempre viene la calma, y que 1 y 1, también pueden ser 11. No me molesto por lo anterior, vendo mis ojos y sigo el camino que me indica mi núcleo sabiendo que nada más importa, que las particularidades deben ser ignoradas porque mi sentir es mucho más fuerte. Pasa el tiempo y la neutralidad aún no se manifiesta, la montaña rusa no cede, pues se aferra a estar en constante movimiento y mi estómago está a punto de colapsar; quizás no fui lo suficientemente precavida para evitar el mareo que causa tal ajetreo. ...

TRES COSAS

 Abril 16, 2024. Hay tres cosas que deseo… Pienso en ti. Estoy en pausa frente a la luz roja, y mis ojos muy fijos hacia la nada conectan súbitamente con mis recuerdos, dos segundos pasan para darme cuenta que hay tres cosas que ya no puedo hacer, mi corazón se acelera y de pronto, le toca el turno a la luz verde, giro mi cabeza hacia la recta que me dirige a cualquier lugar, mientras que mi mente se quedó pausada en mis pensamientos de la luz roja.  Poco a poco, cada una de esas tres cosas, se fueron individualizando, tomaron forma, lentamente mi mente las fue acomodando en el capítulo del “no más”, volteé la mirada hacia mi lado derecho en donde estaba mi compañera de viaje y muy sutilmente y con voz tenue le dije: “tengo ganas de platicar con el abuelo y es algo que ya no podré hacer más”, ella, con toda la empatía que su pequeño ser me puede dar, me dijo: “no llores”, y sus ojos conectaron con los míos. Regresé a mi centro, sin ignorar esas tres cosas. En ocasiones, vivo m...