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México es uno



19 de septiembre de 2017, una de las tantas fechas que jamás olvidaremos los mexicanos.

Tristeza infinita  invade el alma al ver como nuestros hermanos viven eventos desastrosos rebosantes de desgracia, de muerte, de angustia, de llanto, de pérdida, de desesperación…

Redes sociales, periódicos, noticieros; todos hablan del acontecimiento que ha marcado la vida de muchas personas y de una Nación que se estremece entre sollozos de aflicción.

La tierra tiembla afanosa por  cumplir con su misión sin la conciencia absoluta de las secuelas ineludibles que azotan la tranquilidad y el bienestar de la humanidad.

Es momento de unir los corazones al  mismo compás, es momento de tender la mano desde lo más profundo de la sensibilidad sobre la desgracia ajena, es momento de aniquilar la indiferencia y la burla que infortunadamente y solo los seres humanos somos capaces de manifestar ante tremendas desdichas.

Somos un pueblo fuerte y grande con el corazón del tamaño de nuestro suelo, no podemos evitar que la fuerza de la naturaleza continúe con su labor, pero sí podemos unirnos en plegarias y en apoyo hacia nuestra gente, hacia nuestra tierra, hacia nosotros mismos. 

¡México unido hoy y siempre!

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