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Entradas

Víspera singular

Estamos atravesando el penúltimo mes del año y como es costumbre ya se empieza a sentir la agitación de las fiestas decembrinas entre la multitud de las almas. Luces, árboles, decoraciones de todo tipo, envolturas, regalos y todo lo que simbolice la Víspera Navideña se nos presenta frente a los ojos. Para muchos esta temporada es tan ordinaria como las anteriores pero para mí... para mí es especial y única como el regalo debajo del árbol que con abundante alegría abrimos por vez primera el día después de la Noche Buena y la única y poderosa razón de mi sentir tiene nombre, apellidos y once meses de edad, y es que a través de sus ojos pizpiretos, sus emociones repentinas y su dulce ingeniudad he podido mirar el ajetreo navideño desde la niña que alguna vez fui, esas luces, árboles y decoraciones tienen un brillo particular; es como si fueran un conector que va directo al corazón y emociones de mi hija; he sido testigo de la magia que en ella produce el observar una simple serie de luces...

Yo

Asiduamente nos encontramos en un laberinto de exigencias infinitas hacia los demás.  Buscamos ser comprendidos con el más sutil de los entendimientos aún y cuando no somos pilar de comprensión, buscamos ser agradados hasta con el más pequeño de los detalles aún y cuando ignoramos el valor de agradar, buscamos jamás ser enjuiciados por las palabras de las lenguas ponzoñosas cuando más de alguna vez hemos sido nosotros los que sin pena alguna enjuiciamos a los demás sin sentir el menor de los remordimientos sobre el rigor de nuestras palabras, azotamos sobre los demás el látigo cruel de las expresiones lanzadas de entre los labios y sin querer queriendo despedazamos las ilusiones guardadas en la profundidad del alma. Pedimos todo sin dar nada, miramos al otro anhelosos de recibir, siempre de recibir…  Nos privamos de valorar el esfuerzo ajeno advirtiendo solamente las expectativas no cumplidas sobre nuestros deseos más frívolos, dejamos de mirar a los demás p...

Busco al amor de mi vida, mi amor ideal, ¿lo han visto por ahí?

A lo largo de mi vida me he percatado de la gran necesidad que tenemos los seres humanos por encontrar al amor de nuestras vidas, a la pareja ideal, a la persona que nos acompañará a lo largo del camino. Lo he visto en personas de distintas edades, de distintas nacionalidades, de distintas ideologías, de distintas preferencias sexuales, profesionistas o no… al parecer casi todos deseamos con gran fuerza encontrarlo; en donde sea, a la hora que sea, y en ocasiones, a costa de lo que sea… por miedos, por sentirnos parte de alguien o de algo, por cumplir con estándares sociales, para ser felices, por tener con quien compartir nuestra vida, por formar una familia, por conveniencia, en fin… distintas son las razones de cada uno, nos valemos de todos los medios existentes que se encuentren a nuestro alcance, y que claro, no logren dañar nuestro ego delatándonos para llegar a tener la obligación de aceptar de viva vos que deseamos con todas nuestras fuerzas encontrarlo, aún quizás en con...

Fragilidad humana

Humanidad: del latín humanĭtas, -ātis. Según el diccionario de la lengua española tiene los siguientes significados: 1. f. naturaleza hu mana. 2. f. Género humano. 3. f. Conjunto de personas. 4. f. Fragilidad o flaqueza propia del ser humano. 5. f. Sensibilidad, compasión de las desgracias de otras personas. 6. f. Benignidad , mansedumbre, afabilidad. 7. f. Cuerpo de una persona . 8. f. pl. Conjunto de disciplinas que giran en torno al ser humano , como la literatura, la filosofía o la his toria. 9. f. pl. Antiguamente , lengua y literatura cl ásicas.       Después de observar y meditar sobre cada punto he de aceptar que el número 4. es el que más encaja para describir a los millones de mortales que habitamos este planeta: bebés, niños, adolecentes, adultos, ancianos...  Con el paso de los años, de los sucesos, de las epidemias, de las enfermedades, de los desastres naturales y demás, está ya sobrentendido que somos una raza frágil, efímera;...

Cuando la música nos transporta

Cuantas veces no hemos sentido el peso de una melodía que nos conduce a otros lugares, a otros días, a otros momentos, a otras personas; cuantas veces al escuchar esa canción, su letra furtivamente sensibiliza la profundidad del recuerdo y logra aún en contra de la voluntad misma la humedad en las pestañas envueltas en sensaciones que erizan la piel, y también el alma. Todos hemos tenido la dicha de sentir la música desde la profundidad de la esencia misma sin importar el género, sin importar el entorno, sin importar si quiera, la oportunidad de elegir… y es que cuando sus notas nos tocan la piel, no existe en el mundo forma alguna de arrancar el sentimiento vibrante y cautivador que estremece el momento.  La voz del intérprete suma al instante el aroma de su identidad armonizando el todo al compás del pensamiento que transporta y resuena más allá de la expresión de las palabras; entonces él, la música, la letra y nosotros, nos impregnamos de la misma magia que aco...