Amo la sensación de una carcajada provocada por nosotros, no importa el lugar, no existe la gente, no transcurre el tiempo. Prevalece solo el sonido de las risas estrepitosas que nos provocan alegría en al alma. No importa el tema, nuestra boca siempre estará dispuesta a transmitir ese sonido lleno de música y color. Amo nuestro sentido del humor que deja atónito hasta a quien no nos conoce dejando entre ver la conexión que existe entre tú y yo sin necesidad de las palabras. Amo tu esencia, amo la mía. Vibramos al compás de una misma sinfonía que deja por un lado la independencia de las cuerdas vocales. Comunicamos frases como si nos leyéramos el pensamiento. Existimos por un momento ligados por las miradas conjuntas a las comisuras de nuestros labios. Somos melodía, somos orquesta. Resplandece el brillo de nuestros ojos, las miradas se fusionan, no hay más. Amo lo que eres, amo lo que soy, amo lo que somos.
Porque para expresarnos no solo existe la palabra, en ocasiones las letras nos abren un camino de expresión único que nos lleva a descubrir cosas inimaginables de nuestro interior. Vive, siente, escribe ...