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El poder de un abrazo


¿Alguna vez nos hemos detenido a pensar todo lo que un abrazo puede significar?. 

Un abrazo puede reflejar infinidad de sentimientos y emociones tan íntimas: Magia, efusividad, hipocresía, amor, amistad, dolor, sorpresa, alegría, tristeza, indiferencia, pasión, empatía, unión...


En fin… podría seguir con la lista un tanto más, sin embargo, no me voy a enfrascar en ponerle etiquetas a una acción que sin lugar a dudas y a pesar de cualquier descripción, es indiscutiblemente un transmisor de expresión hacia otro ser vivo o incluso hacia un objeto.

Cuántas veces hemos abrazado a algún ser querido y en el abrazo nos desprendemos de una pequeña parte de nosotros mismos dejándola impregnada en el otro más allá de las palabras, o cuántas veces hemos abrazado con mucha fuerza algún objeto que para nosotros es muy preciado y que hace remontarnos con aquella persona que nos llena el alma. Los abrazos desde mi particular punto de vista son necesarios en nuestra vida cotidiana porque como dador, demostramos algo y como receptor percibimos algo, y creo que los seres humanos nos vemos en la imperiosa necesidad de dar y recibir, nos es nato, no gusta, nos mueve, nos transforma.

Los abrazos nos aíslan por segundos del presente para conectarnos con lo que estamos abrazando, la sensación es instantánea, en un abrir y cerrar de ojos, ya no estamos ahí, nuestro cuerpo ya se encuentra en otra dimensión y nuestra mente solo está concentrada en esa acción; no en las nubes, no en el entorno, no en el cielo, no en el sol, sino en la unión de dos cuerpos que por un instante se convierten en uno mismo.

En ocasiones podemos llegar a tomar muy a la ligera tan maravilloso acontecimiento, pasando por alto su poder, mismo que puede llegar a echar raíces en lo más profundo de nuestra alma permaneciendo en nuestra memoria para la eternidad.

Convirtámonos en una máquina de abrazos, no reparemos en dar, no nos sintámos temerosos de expresar, gocemos y vibremos con ese gesto liberador que te aseguro te hará sentir mucha más luz que oscuridad.

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