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Mostrando entradas de junio, 2017

Los recuerdos de lo que fue

Todos guardamos en nuestra memoria los recuerdos de los tiempos pasados, de los tiempos que ya no son, algunos recuerdos los embaulamos en el fondo de la bonanza, y otros, en el vacío de la oscuridad, cada quien elige en donde, y es que la memoria humana trabaja incesante en los bamboleos de las vivencias sin importarle cuan dichosas o desastrosas hayan sido. Se viven, se registran, y se ocultan en un recoveco de la mente a pesar del paso del tiempo. En ocasiones, cuando el pasado se vive como un nostálgico abrumado que no nos permite continuar con el adrenalínico futuro sin la necesidad del sentimiento de añoranza, sin darnos cuenta, podemos llegar a seducir de tal forma a la tristeza, que esta podría llegar a convertirse en una sombra embriagante haciéndonos permanecer ebrios ante los acontecimientos venideros. Y es por eso que cuando mires las fotografías de tu pasado, riendo o sollozando por lo que fue, ten en cuenta que esas fotografías nos muestran enseñanzas...

Hay días en mis días...

Hay días en mis días que a tu lado soy feliz. Hay días en mis días que me pregunto por qué decidí estar. Hay días en mis días que tus detalles hacen brillar mi corazón. Hay días en mis días que tu indiferencia incita mi indiferencia. Hay días en mis días que te miro a los ojos y comprendo que mi mejor elección has sido tú. Hay días en mis días que irritas mi paz. Hay días en mis días que descubro que tus caricias son el alimento que mi alma necesita. Hay días en mis días que tu conducta sofoca mi deseo por seguir. Hay días en mis días que tu presencia es lo único que necesito. Hay días en mis días que tu ausencia despierta la ira guardada en mi interior. Hay días en mis días que te amo hasta morir. Hay días en mis días que te odio sin fingir. Hay días en mis días que alabo tu existencia. Hay días en mis días que detesto lo que alabo. Hay días en mis días que reafirmo las vivencias que nos unen. Hay días en mis días que sostengo que no...

El tiempo entre tus brazos

No hace mucho tiempo comenzó lo que ahora me hace estremecer, las hojas de los arboles murmuran sobre ti, el sabor del café por las mañanas ha tomado un sabor particular, mis piernas deambulan agitadas entre las paredes de mi morada por el simple hecho de escucharte llegar. Juraría que lo había soñado, que no era algo real, que tocar tus manos al compás de la melodía de tu risa era únicamente una fantasía que mi desequilibrado corazón no podía alcanzar, y cuál ha sido mi sorpresa, que todo lo anhelado es algo que ahora puedo tocar. El tiempo entre tus brazos me hace olvidar la incertidumbre del impredecible porvenir, aludiendo que no existe nada mas que el presente cargado de momentos que se quedan sepultados en la memoria del alma, en el respirar de lo que es, en la luz del momento mismo. La noche guarda bajo su sombrío cobijo el compromiso de vivir la magia de este vínculo afectuoso envuelto en la intimidad de dos, que consagran al momento, la fidelidad de las almas flechadas...

Regalos que nos da el “fracaso”

Si mal no recuerdo, desde que era una niña soñaba con emprender, con volar más allá de lo que la gente me decía que podía, si no era vendiendo dulces en la cochera de mi casa, era pensando cómo podría generar más recursos económicos de los que mis padres me podían conceder.  A lo largo de mi vida he aspirado para ser tal o cual cosa, he creado, he pensado, me he quedado en el intento, me he arriesgado, me he aventurado, he actuado impulsivamente; y todo para qué, creo que eso nos los hemos llegado a cuestionar todos, y si no, la mayoría, el porqué de nuestras acciones, después de todo, cuál será el objetivo final, cada quien tendrá su propia respuesta respecto al tema.  Cuando se quiere lograr algún nuevo proyecto, es fundamental planificar a futuro todos los pros y los contras que pudieran resultar, es básico contar con esa capacidad de proyección y previsión al iniciar, tratando de adelantarnos frente al tiempo y vaticinar las dificultades que el proyecto trae a...