Existe un hombre de cierta edad que vive felizmente en una casa estilo francés en una linda colonia un tanto antigua, de singulares avenidas, y repleta de frondosos y coloridos árboles. Últimamente ha tomado un gusto muy particular por crear, nocturnamente, ya sea de forma manual o utilizando algunos de los muchos instrumentos de cocina que se encuentran muy a su disposición, coloridas, radiantes y circulares preparaciones sólidas, saborizadas y coloreadas con aromas e ingredientes diversos que salen de una pequeña cajita y a su vez, de un pequeño empaque cuadrado de papel. Tranquilamente le cuenta a su compañera cuando tiene intenciones de comenzar con sus preparativos, en ocasiones, sin decir nada, simplemente se dirige hasta la cocina y se pone manos a la obra, el sonido de la batidora lo delata, entonces ella se percata de lo sucedido en la planta baja de aquella casa y piensa: ¿ahora de qué sabor la irá a preparar? ya que en la alacena se guardan gran cantidad d...
Porque para expresarnos no solo existe la palabra, en ocasiones las letras nos abren un camino de expresión único que nos lleva a descubrir cosas inimaginables de nuestro interior. Vive, siente, escribe ...