Ir al contenido principal

Felicidad :)


Ayer estaba charlando con cierta persona sobre qué significa para cada uno la felicidad, es decir; qué es lo que a cada uno nos hace ser felices, no obstante que nuestras formas de pensar son algo distintas sobre el tema, fue enriquecedor escuchar su opinión, y es por eso que ahora me ha surgido la inquietud de escribir sobre el tema que podrá sonar sencillo pero creo que es un tanto engorroso, y tengo la certeza de que más de alguno diferirá respecto a mi opinión.

El tema de la "Felicidad" es un tema muy tocado por los seres humanos, todos, sin excepción, o por lo menos eso creo yo, QUEREMOS SER FELICES, ahora bien, cómo es que cada uno consigue llegar a ese estado emocional en donde lo que queremos lograr es hacer reír al corazón. 

Entonces... vamos por partes, según la tan conocida enciclopedia "Wikipedia", la felicidad es: "Una emoción que se produce en un ser vivo cuando cree haber alcanzado una meta deseada."

Pero, dejemos de argumentar el tema con base a la teoría cuando desde mi punto de vista es un tema puramente subjetivo ya que lo que para mí podría ser rosa, tal vez para el otro podría ser negro, y justo así es que creo que funciona la felicidad, entonces, intentaré expresar lo más claro posible lo que para mí es la felicidad.

Para mí la felicidad es el sentimiento de alegría y plenitud provocada por diversos factores, situaciones, y/o personas que conforman mi entorno día a día.

En mi mundo puedo ser feliz porque puedo apreciar la naturaleza, porque tengo salud, porque puedo amar y ser amada, porque tengo familia, porque puedo escribir y expresar mis ideas, porque puedo soñar y a veces, cumplir algunos sueños, porque tengo trabajo, porque tengo un techo en donde dormir, porque puedo ver crecer y sonreír a mi hija, porque puedo aprender algo nuevo, porque puedo disfrutar de una rica comida, porque puedo, de vez en cuando gozar de vacaciones, porque puedo escuchar música mientras bebo una cerveza, y por qué no, también soy feliz porque de vez en vez puedo comprar algún objeto material que me guste; entre otras cosas...

Ahora bien, ¿existe la felicidad permanente?, yo pienso que no.

Creo que la felicidad se constituye de momentos, desde mi punto de vista es casi imposible permanecer feliz todo el día, ya que es completamente normal, por distintas situaciones, pasar por algunos momentos que prohiban el paso a la felicidad.

No soy feliz todo el día, pero sí soy feliz todos los días.

Cerraré el tema con dos frases que me parecen acertadas sobre lo que escribo, y espero que cada uno de nosotros, desde nuestro interior, podamos gozar de ese sentimiento que indudablemente llena el alma. 

"La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días."
Benjamin Franklin


"El destino de los hombres está hecho de momentos felices, toda la vida los tiene, pero no de épocas felices."
Friedrich Nietzsche


Comentarios

Entradas populares de este blog

Lo extraordinario de lo simple

Casi todos los días muy temprano por las mañanas, antes de irme a trabajar, procuro cruzar la calle para llegar al parque que se encuentra frente a mi casa con el objetivo de pasear a mi hija en su carrito; es una rutina que no hace mucho tiempo comencé a adoptar.  En cada paseo he podido descubrir lo mucho que mi hija disfruta ese pequeño recorrido que abraza un perímetro de cuatro cuadras en donde ella observa e interactúa con su entorno y con las personas que también caminan por el parque, esas personas, en su mayoría de la tercera edad; es muy agradable ver como algunos de ellos, se han ido familiarizando con mi bebé al grado que ya hay personas que se acercan a saludarla. Hay una señora en particular que me alegra las mañanas cuando se acerca a mi hija y con ternura la comienza a piropear, sus comentarios se sienten tan naturales, espontáneos y llenos de luz, que con tanto gusto le respondo con una gran sonrisa, y justo al final de sus oraciones se despide con u...

Víspera singular

Estamos atravesando el penúltimo mes del año y como es costumbre ya se empieza a sentir la agitación de las fiestas decembrinas entre la multitud de las almas. Luces, árboles, decoraciones de todo tipo, envolturas, regalos y todo lo que simbolice la Víspera Navideña se nos presenta frente a los ojos. Para muchos esta temporada es tan ordinaria como las anteriores pero para mí... para mí es especial y única como el regalo debajo del árbol que con abundante alegría abrimos por vez primera el día después de la Noche Buena y la única y poderosa razón de mi sentir tiene nombre, apellidos y once meses de edad, y es que a través de sus ojos pizpiretos, sus emociones repentinas y su dulce ingeniudad he podido mirar el ajetreo navideño desde la niña que alguna vez fui, esas luces, árboles y decoraciones tienen un brillo particular; es como si fueran un conector que va directo al corazón y emociones de mi hija; he sido testigo de la magia que en ella produce el observar una simple serie de luces...

Hola, me llamo…

Y ahí íbamos toda la familia con la ilusión y la emoción de por fin descubrir si mi bebé será un niño o una niña. Yo, nerviosa como una niña de primaria a la que le iban a dar sus calificaciones, los demás, en la sala de espera del consultorio esperando a que el médico saliera y dijera la tan esperada frase: "pueden pasar", y de repente, lo hace. En ese momento me sentí más nerviosa y más emocionada que hacía 5 minutos: mi cuerpo se estremecía. Pasé primero yo sola para la usual consulta de chequeo, aunque esta vez yo sabía que iba por algo más que eso, sabía que ese día finalmente a mi bebé comenzaríamos a llamarle por su nombre. ¡Qué gran felicidad!. Pasaron los minutos, preguntas y respuestas iban, preguntas y respuestas venían, hasta que por fin, ¡la revisión había terminado!, ahora, el gran momento, me dirigí a la puerta para informarle a mi familia que ya podían pasar y ahí iban todos, cada uno expresando sus emociones de forma tan especial y única, con...