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Elecciones

Y si me dieran a escoger entre el vaivén de las revoltosas mariposas y el acelerado palpitar del corazón, no habría asunto qué pensar, y es que sin dudar, escogería lo segundo sobre lo primero, por siempre y para siempre.

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Lo extraordinario de lo simple

Casi todos los días muy temprano por las mañanas, antes de irme a trabajar, procuro cruzar la calle para llegar al parque que se encuentra frente a mi casa con el objetivo de pasear a mi hija en su carrito; es una rutina que no hace mucho tiempo comencé a adoptar.  En cada paseo he podido descubrir lo mucho que mi hija disfruta ese pequeño recorrido que abraza un perímetro de cuatro cuadras en donde ella observa e interactúa con su entorno y con las personas que también caminan por el parque, esas personas, en su mayoría de la tercera edad; es muy agradable ver como algunos de ellos, se han ido familiarizando con mi bebé al grado que ya hay personas que se acercan a saludarla. Hay una señora en particular que me alegra las mañanas cuando se acerca a mi hija y con ternura la comienza a piropear, sus comentarios se sienten tan naturales, espontáneos y llenos de luz, que con tanto gusto le respondo con una gran sonrisa, y justo al final de sus oraciones se despide con u...

Víspera singular

Estamos atravesando el penúltimo mes del año y como es costumbre ya se empieza a sentir la agitación de las fiestas decembrinas entre la multitud de las almas. Luces, árboles, decoraciones de todo tipo, envolturas, regalos y todo lo que simbolice la Víspera Navideña se nos presenta frente a los ojos. Para muchos esta temporada es tan ordinaria como las anteriores pero para mí... para mí es especial y única como el regalo debajo del árbol que con abundante alegría abrimos por vez primera el día después de la Noche Buena y la única y poderosa razón de mi sentir tiene nombre, apellidos y once meses de edad, y es que a través de sus ojos pizpiretos, sus emociones repentinas y su dulce ingeniudad he podido mirar el ajetreo navideño desde la niña que alguna vez fui, esas luces, árboles y decoraciones tienen un brillo particular; es como si fueran un conector que va directo al corazón y emociones de mi hija; he sido testigo de la magia que en ella produce el observar una simple serie de luces...

Hola, me llamo…

Y ahí íbamos toda la familia con la ilusión y la emoción de por fin descubrir si mi bebé será un niño o una niña. Yo, nerviosa como una niña de primaria a la que le iban a dar sus calificaciones, los demás, en la sala de espera del consultorio esperando a que el médico saliera y dijera la tan esperada frase: "pueden pasar", y de repente, lo hace. En ese momento me sentí más nerviosa y más emocionada que hacía 5 minutos: mi cuerpo se estremecía. Pasé primero yo sola para la usual consulta de chequeo, aunque esta vez yo sabía que iba por algo más que eso, sabía que ese día finalmente a mi bebé comenzaríamos a llamarle por su nombre. ¡Qué gran felicidad!. Pasaron los minutos, preguntas y respuestas iban, preguntas y respuestas venían, hasta que por fin, ¡la revisión había terminado!, ahora, el gran momento, me dirigí a la puerta para informarle a mi familia que ya podían pasar y ahí iban todos, cada uno expresando sus emociones de forma tan especial y única, con...