Una nueva vida está por llegar sin cesar, el vientre crece y crece a puños, distintas emociones nos invaden nuestros cuerpos hormonales pero, ¿cómo no sentirlas? si la grandeza de procrear lleva de la mano lo suyo. Los días transcurren, cada vez más cerca del glorioso final ese final que todas esperamos ansiosamente ilusionadas, expectantes, un tanto temerosas, y sin duda, felices. Bienaventuradas las mujeres que podemos sentir a ese pequeño y extraordinario ser aquel que demuestra con pataditas y movimientos su existencia, su fuerza, su amor, su vida aquel que sin dudarlo nos eligió con gran sonrisa para llamarnos mamá. Nueve meses de sentir dos corazones en un mismo cuerpo nueve meses de estar conectadas con alguien como jamás lo estaremos con nadie más nueve meses de la espera más larga y a la vez inquietante que una mujer pueda experimentar nueve meses de emociones diversas e incontenibles. ¡El milagro de la vida!: maravilloso...
Porque para expresarnos no solo existe la palabra, en ocasiones las letras nos abren un camino de expresión único que nos lleva a descubrir cosas inimaginables de nuestro interior. Vive, siente, escribe ...